numero 8 numero 7 número 6 número 4 número 3 número 2 número 1 índice

Número 8, segundo semestre 2003

¿Qué son las audiometrías?

Sonia Ramos
Logopeda y miembro de la congregación de las Franciscanas de la Inmaculada

Múltiples lesiones pueden afectar al oído externo, medio, interno o combinados. Dichas lesiones pueden ir desde simples tapones de cerumen hasta la destrucción total o parcial de la membrana timpánica, calcificación de la cadena osicular o trastornos cocleares o centrales. Este artículo explica cómo se efectúan las mediciones de audición en este tipo de hipoacusias (afección del nervio).

Todas las hipoacusias de transmisión, es decir, aquéllas en las que se encuentra afectado el oído externo o medio, se deben fundamentalmente a problemas denominados mecánicos. Esto es porque la propia estructura de estos medios hace que la transmisión sonora se produzca de forma mecánica, aumentando la presión del sonido sobre la membrana timpánica y transmitiendo esta presión a través de la cadena osicular, por un sistema de placas.
El nivel de audición se mide a través del audiómetro, un aparato electrónico generador de audiofrecuencias que emite una serie de tonos puros a unas potencias calibradas en decibelios (dBs).
Todo audiómetro posee un mando de frecuencias, un mando de potencia y un tercer mando de enmascaramiento. Asimismo, tiene una señal luminosa que activa el paciente presionando un interruptor en el momento en que se producen los estímulos. Hay audiómetros que disponen de micrófono; éste se puede utilizar para efectuar las pruebas de inte-ligibilidad, muy importantes a la hora de seleccionar los candidatos a un implante coclear, ya que en ellas se mide la capacidad de comprensión de la palabra.


Prueba auditiva

En primer lugar se colocan los cascos al paciente, el de color rojo sobre el oído derecho y el azul sobre el oído izquierdo. Una vez explorados ambos oídos se vía aérea. Si se observan estas diferencias, se ha de tener la precaución de comenzar por el oído menos dañado y, para evitar falsas medidas, se utilizará el sistema denominado de enmascaramiento o masking.


Medición vocal

La audiometría vocal es la única prueba que arroja una idea clara de la comprensión del lenguaje, un factor muy importante a tener en cuenta ya que en un futuro el paciente intentará percibir las voces, sonidos, que por su elevado número de frecuencias resultan muy complejos, a diferencia de los tonos puros utilizados en la prueba tonal.
La audiometría vocal aporta dos datos: el nivel sonoro en el cual la palabra es comprensible y la facilidad para la discriminación del lenguaje; es decir, el umbral de recepción vocal y la discriminación vocal.
El umbral vocal, parecido al de la audiometría tonal, es el nivel más bajo en el que el paciente puede oír y repetir correctamente al menos el cincuenta por ciento de las palabras. La finalidad de la prueba de discriminación vocal es, ante todo, medir la habilidad del sujeto para comprender la palabra.
El umbral de recepción vocal se mide por palabras bisilábicas, fáciles de comprender: collar, perdón, rojo, sabor, niño, calle, cartel, gato, queja... Estas palabras pueden ser grabadas o pronunciadas directamente a través de un micrófono y se hacen oír al paciente emitiéndolas a un determinado nivel a través del audiómetro. En las pruebas vocales el paciente debe repetir las palabras que ha oído. Las pruebas se realizan a través de auriculares o altavoz.
La discriminación vocal es el porcentaje de palabras que el paciente puede repetir correctamente cuando las oye a un nivel por encima de su umbral de recepción. La prueba de discriminación vocal puede ser medida de tres formas: sin aparato con auriculares, sin aparato en campo
libre y con aparato en campo libre.
En el caso de posibles implantados las pruebas vocales, como decíamos anteriormente, son determinantes para poder hacer el implante. En la actualidad, una persona, adulta o niño, que tenga una disminución vocal con audífonos por debajo del treinta por ciento será un posible candidato, ya que seguramente obtendrá más del doble que con los audífonos.

Radiografía de un audiómetro

Mandos más corrientes que pueden encontrarse en un audiómetro:
Mando de frecuencias. Puede ir escalonado desde la frecuencia 125 c/s hasta los 8.000 c/s.
Mando de potencia. Indica en dBs la potencia que se aplicará en cada una de las diferentes frecuencias.
Mando de enmascaramiento. Se utiliza para dar paso al ruido blanco o de banda estrecha, con el que se puede enmascarar el oído contrario al explorado, cuando la diferencia del umbral entre ambos sobrepasa los 40 dBs.
Señal luminosa. Se enciende cuando el paciente presiona el interruptor en el momento de producirse los estímulos.
Micrófono. Algunos audiómetros disponen de este elemento, que se utiliza para efectuar pruebas de inteligibilidad, especialmente importantes a la hora de seleccionar los candidatos a un implante coclear.

La hermana Sonia Ramos lleva varios años dedicada a la tarea de ayudar a los discapacitados auditivos, particularmente del Tercer Mundo. Desde esta perspectiva, trabaja activamente en la ONG Ecosol, que promueve programas de educación para niños sordos de Latinoamérica y otros países. Gracias a su esfuerzo, algunos de estos pequeños han podido recibir un implante coclear en el marco del Plan de Ayuda de la Fundación de Otología Dr. García-Ibáñez.


Usted es logopeda, pero también es religiosa. ¿Cómo se concilian ambas cosas?
Lo cierto es que yo era ya logopeda cuando entré en la congregación, que es una orden que desde el siglo pasado está trabajando en el campo de la educación y la rehabilitación del discapacitado auditivo.

¿Qué actividades desarrollan ustedes en este sentido?
Desde 1997 se está llevando a cabo un trabajo especialmente centrado en el Tercer Mundo, donde las necesidades del deficiente auditivo son mucho más básicas que las que puedan existir en nuestra sociedad. Quiero decir que si en España, por ejemplo, lo que nos preocupa en estos momentos es la plena integración social y laboral de estas personas, allí estamos hablando de la posibilidad de acceso a la educación o de algo aún más primario, como la alimentación.

¿De qué manera y dónde se desarrolla esta labor?
A través de la ONG Ecosol, una entidad que ya venía funcionando desde hacía un tiempo, pero que en 1997 decide orientar su trabajo hacia el Tercer Mundo y abre una oficina en Madrid. Actualmente se están desarrollando programas de ayuda en El Salvador, Venezuela, Perú, Congo y Marruecos, y también comienzan algunas tímidas iniciativas en Kenia.

¿En qué consisten estos programas de ayuda?
Básicamente en un programa de apadrinamiento de niñas y niños sordos para que puedan tener acceso a la educación. Esta ayuda económica en muchos casos se convierte en la principal fuente de ingresos de los centros de educación a los que asisten, que subsisten siempre de forma muy precaria. Esta ayuda paga no sólo las clases de rehabilitación, sino también el comedor escolar, el transporte y en algunos casos ayuda, incluso, para solucionar problemas familiares.

¿Qué pasa con otro tipo de ayudas, como tratamientos médicos por ejemplo?
En estas sociedades, donde las necesidades son tan básicas, muchas familias han oído hablar de opciones que brindan la ciencia y la técnica actuales y sueñan con poder ofrecerlas a sus hijos, pero como es lógico es algo que no se pueden permitir. En este sentido a veces hay cosas que te indignan. Por ejemplo, algunos países han enviado partidas de audífonos, pero se trata de aparatos obsoletos, que han dejado de utilizarse. Y esto duele porque significa dotarles de medios que están por debajo de lo que se puede hacer por ellos en estos momentos.

En estas circunstancias el implante coclear debe de ser algo inalcanzable. Sin embargo, usted ha conseguido que algunos de estos niños hayan podido operarse.
Así es, una operación de esta naturaleza es algo que está completamente fuera del alcance de estas familias, y si ha podido hacerse ha sido gracias a la ayuda de la Fundación del Dr. García Ibáñez.

¿Cuántos casos han podido operarse en estas condiciones?
Hemos operado ya a tres niñas, dos de El Salvador, de cinco y tres años, y una de Panamá. Y ahora estamos a la espera de poder hacer lo mismo con otros dos niños peruanos, uno de ellos sordo y ciego a causa de un problema de rubéola materna. En todos estos casos, la Fundación ha cubierto totalmente los gastos de la operación, y a través de Ecosol se han buscado las ayudas para el viaje y los gastos de desplazamiento. Una vez aquí, la congregación se ha hecho cargo de la estancia de las familias.

¿Le cuesta mucho encontrar las ayudas que necesita, o es un problema que todo el mundo entiende?
Yo creo que la sociedad española cada vez es más sensible a las situaciones de injusticia...

Para finalizar, ¿qué objetivo o metas se plantean ustedes de cara al futuro?
Esperamos que, con el apoyo de la Fundación, otros niños puedan seguir beneficiándose de un implante coclear. También queremos desarrollar programas de promoción laboral, quizá a través de la creación de pequeñas cooperativas, a fin de facilitar la inserción laboral de estas personas una vez que hayan acabado su formación.