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Número 8, segundo
semestre 2003
El hecho de poner fin a un año
y la perspectiva de empezar uno nuevo nos inducen siempre a la reflexión
y, con ella, a la valoración de las actividades llevadas
a cabo por la Fundación: los logros conseguidos, los que
no se han podido hacer realidad, las ilusiones y los desencantos.
En definitiva, los pros y los contras del trabajo realizado durante
el año afloran, de repente, en nuestra conciencia y se manifiestan
como un estímulo para seguir luchando con la misma ilusión
de siempre y, si cabe, con más fuerza en beneficio de todas
las personas sordas y, especialmente, de aquéllas que no
tienen los recursos suficientes que les permitan acceder a los actuales
tratamientos para esta patología.
Son ya treinta y cuatro las personas, entre ellas muchos niños,
que han sido implantados gracias al Plan de Ayuda de la Fundación
de Otología Dr. García-Ibáñez. Durante
el año 2002 se han realizado once implantes. Devolver la
audición a un niño sordo es, de todas las actividades
que realiza la Fundación, la que más nos entusiasma
y nos conmueve ya que detrás de cada implante realizado existe
el amor, la solidaridad y el respaldo de muchas personas, empresas
y entidades que lo han hecho posible. Por este motivo, hemos querido
publicar en este número de Auris la vivencia de los padres
de Juan Jerónimo, un niño de 21 meses que dejó
atrás el mundo del silencio para descubrir el camino de las
nuevas sensaciones auditivas.
La investigación, su divulgación y las diferentes
acciones para la recaudación de fondos han centrado, como
siempre, las actividades llevadas a cabo por la Fundación.
Además, destacamos como novedad la presencia de la Fundación
en la VII Mostra d'Associacions, la Mercè 2002, la edición
de un vídeo divulgativo sobre el implante coclear, la inclusión
de la revista Auris en el Arxiu Històric de Catalunya, así
como la celebración de la segunda subasta organizada en
el transcurso de una cena, el pasado 20 de noviembre, en beneficio
de la Fundación.
No quisiéramos dejar pasar la ocasión que nos brinda
el editorial de Auris sin invitaros a participar con nosotros en
esta reflexión a través de vuestros comentarios, sugerencias,
ideas y constante colaboración; y desearos unas felices fiestas
navideñas y un entrañable año 2003.
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