Aída Gabriela
Mariano Cortés
Jennifer Hernández
María Rosa Zoilo
Alfonso Pascual de Riquelme
María Rodríguez
Nicolle Espinoza
Juan Jerónimo Carmona

Mariano descubre el mundo sonoro que le rodea

Entrevista con la logopeda Cristina Romero Frigeno de Palma de Mallorca

Hace ahora poco más de un año, el 14 de abril de 2000, el pequeño Mariano Cortés Contreras, de tan sólo cuatro años de edad, recibió un implante coclear gracias al Plan de Ayuda de la Fundación. Un mes después, el pequeño oía los primeros sonidos de su vida. Desde entonces, Mariano ha ido experimentado notables avances que su logopeda, Cristina Romero Frigeno, nos explica en la presente entrevista.

P: ¿Puede contarnos desde cuándo conoce a Mariano?
R: Desde que tenía dos años. A esa edad llegó por primera vez a nuestro centro y aunque era la primera vez que se separaba de su madre y de su entorno familiar, se adaptó rápidamente y muy pronto pudimos establecer una dinámica de trabajo.
P: ¿Qué tipo de tratamiento recibió Mariano y en qué momento se vio la necesidad de someterle a un implante coclear?
R: Lo primero que se hizo con él fue la adaptación de una prótesis y su correspondiente condicionamiento auditivo. Sin embargo, aunque el niño aceptó bien la prótesis, presentaba una hipoacusia neurosensorial de carácter profundo, ya que las únicas respuestas que obteníamos eran en frecuencias graves y a intensidades elevadas. Transcurridos unos meses, el equipo que llevaba el caso coincidió en diagnosticar que las prótesis eran insuficientes y que, por tanto, Mariano podía ser un candidato al implante coclear.
P: ¿Qué se hizo entonces?
R: Lo primero fue realizar todo un trabajo previo con la familia, que estaba temerosa ante esta propuesta a raíz de la intervención quirúrgica que implicaba. Se mantuvieron diversas reuniones con ellos donde se les informó de lo que era un implante coclear y de las ventajas que iba a tener el niño. También se les puso en contacto con otras familias cuyos hijos habían pasado por esta experiencia y, poco a poco, se fueron convenciendo que era lo mejor para Mariano. A partir de ahí nos pusimos en contacto con la Fundación de Otología Dr. García-Ibáñez, ya que la familia no disponía de medios para afrontar esta intervención.
P: Y respecto a Mariano, ¿hubo que realizar también un trabajo especial de preparación con el niño?
R: Sí. Fue necesario un trabajo de psicoprofilaxis, puesto que Mariano tendría que vivir situaciones nuevas para él. Estas situaciones se le anticiparon mediante el juego y todo tipo de símbolos. De esta forma, cuando llegó el gran día, la intervención quirúrgica pudo transcurrir con toda normalidad. Y cuando al mes siguiente se llevó a cabo la primera programación, el niño regresó de Barcelona muy feliz. Nos enseñaba su procesador de lenguaje a la vez que con un gesto in-dicaba que era suyo.
P: ¿Cómo cambió la vida de Mariano a partir de entonces?
R: Cambió radicalmente. A partir de aquel momento comenzó una nueva etapa en su vida en la que el niño estaba muy motivado por todo ese mundo sonoro que, por primera vez, le rodeaba. Todo sonido que oía preguntaba qué era, señalándose el oído, y hacía sonar los instrumentos musicales una y otra vez. Al poco tiempo comenzó un juego vocálico muy significativo, aprendió a decir su
nombre y a adquirir vocabulario.

P: Ya han transcurrido diez meses desde la primera programación, ¿cuál es la situación en estos momentos?
R: Mariano continúa evolucionando positivamente, al mismo tiempo que su vocabulario se va ampliando. Ahora está empezando a unir palabras con acciones. En el área auditiva discrimina vocales, colores, números, vocabulario y acciones en listas cerradas; sílabas y fonemas en sílabas abiertas y también parámetros de sonido: duración e intensidad.
P: Y su vida diaria, ¿cómo transcurre?
R: Mariano asiste a un colegio público que cuenta con logopeda y profesora de apoyo y está muy integrado en el grupo con sus compañeros. Periódicamente nos reunimos con el equipo para programar objetivos, comentar su evolución y todos coincidimos en señalar que el niño está haciendo avances muy importantes. Respecto a su familia podemos decir que es muy colaboradora. Todo su entorno está muy motivado y se sienten muy felices de haber tomado la decisión de operar a su hijo, ya que ven el cambio constante que experimenta el niño. Lo más importante, sin embargo, es la positiva respuesta emotiva del niño frente a la capacidad auditiva, que aprovecha constantemente ya que el implante coclear está integrado en su vida de una forma natural.

número 5 - primer semestre 2001