|
Mariano descubre el mundo sonoro que le rodea
Entrevista
con la logopeda Cristina Romero Frigeno de Palma de Mallorca
Hace ahora poco más de un año, el
14 de abril de 2000, el pequeño Mariano Cortés Contreras,
de tan sólo cuatro años de edad, recibió un
implante coclear gracias al Plan de Ayuda de la Fundación.
Un mes después, el pequeño oía los primeros
sonidos de su vida. Desde entonces, Mariano ha ido experimentado
notables avances que su logopeda, Cristina Romero Frigeno, nos explica
en la presente entrevista.
P: ¿Puede contarnos desde cuándo
conoce a Mariano?
R: Desde
que tenía dos años. A esa edad llegó por primera
vez a nuestro centro y aunque era la primera vez que se separaba
de su madre y de su entorno familiar, se adaptó rápidamente
y muy pronto pudimos establecer una dinámica de trabajo.
P:
¿Qué tipo de tratamiento
recibió Mariano y en qué momento se vio la necesidad
de someterle a un implante coclear?
R: Lo
primero que se hizo con él fue la adaptación de una
prótesis y su correspondiente condicionamiento auditivo.
Sin embargo, aunque el niño aceptó bien la prótesis,
presentaba una hipoacusia neurosensorial de carácter profundo,
ya que las únicas respuestas que obteníamos eran en
frecuencias graves y a intensidades elevadas. Transcurridos unos
meses, el equipo que llevaba el caso coincidió en diagnosticar
que las prótesis eran insuficientes y que, por tanto, Mariano
podía ser un candidato al implante coclear.
P: ¿Qué se hizo entonces?
R: Lo
primero fue realizar todo un trabajo previo con la familia, que
estaba temerosa ante esta propuesta a raíz de la intervención
quirúrgica que implicaba. Se mantuvieron diversas reuniones
con ellos donde se les informó de lo que era un implante
coclear y de las ventajas que iba a tener el niño. También
se les puso en contacto con otras familias cuyos hijos habían
pasado por esta experiencia y, poco a poco, se fueron convenciendo
que era lo mejor para Mariano. A partir de ahí nos pusimos
en contacto con la Fundación de Otología Dr. García-Ibáñez,
ya que la familia no disponía de medios para afrontar esta
intervención.
P: Y respecto a Mariano, ¿hubo que
realizar también un trabajo especial de preparación
con el niño?
R: Sí.
Fue necesario un trabajo de psicoprofilaxis, puesto que Mariano
tendría que vivir situaciones nuevas para él. Estas
situaciones se le anticiparon mediante el juego y todo tipo de símbolos.
De esta forma, cuando llegó el gran día, la intervención
quirúrgica pudo transcurrir con toda normalidad. Y cuando
al mes siguiente se llevó a cabo la primera programación,
el niño regresó de Barcelona muy feliz. Nos enseñaba
su procesador de lenguaje a la vez que con un gesto in-dicaba que
era suyo.
P: ¿Cómo cambió la vida
de Mariano a partir de entonces?
R: Cambió
radicalmente. A partir de aquel momento comenzó una nueva
etapa en su vida en la que el niño estaba muy motivado por
todo ese mundo sonoro que, por primera vez, le rodeaba. Todo sonido
que oía preguntaba qué era, señalándose
el oído, y hacía sonar los instrumentos musicales
una y otra vez. Al poco tiempo comenzó un juego vocálico
muy significativo, aprendió a decir su
nombre y a adquirir vocabulario.
P: Ya han transcurrido
diez meses desde la primera programación, ¿cuál
es la situación en estos momentos?
R: Mariano
continúa evolucionando positivamente, al mismo tiempo que
su vocabulario se va ampliando. Ahora está empezando a unir
palabras con acciones. En el área auditiva discrimina vocales,
colores, números, vocabulario y acciones en listas cerradas;
sílabas y fonemas en sílabas abiertas y también
parámetros de sonido: duración e intensidad.
P: Y su vida
diaria, ¿cómo transcurre?
R: Mariano
asiste a un colegio público que cuenta con logopeda y profesora
de apoyo y está muy integrado en el grupo con sus compañeros.
Periódicamente nos reunimos con el equipo para programar
objetivos, comentar su evolución y todos coincidimos en señalar
que el niño está haciendo avances muy importantes.
Respecto a su familia podemos decir que es muy colaboradora. Todo
su entorno está muy motivado y se sienten muy felices de
haber tomado la decisión de operar a su hijo, ya que ven
el cambio constante que experimenta el niño. Lo más
importante, sin embargo, es la positiva respuesta emotiva del niño
frente a la capacidad auditiva, que aprovecha constantemente ya
que el implante coclear está integrado en su vida de una
forma natural.
número 5 - primer semestre 2001
|