Aída Gabriela
Mariano Cortés
Jennifer Hernández
María Rosa Zoilo
Alfonso Pascual de Riquelme
María Rodríguez
Nicolle Espinoza
Juan Jerónimo Carmona

Recuperar el mundo de los oyentes

Entrevista con María Rosa Zoilo

El pasado 30 de abril, María Rosa Zoilo, vecina de Terrassa, recibió un implante coclear gracias a la ayuda de la Fundación Dr. García-Ibáñez. A sus 40 años, María Rosa había sido ya objeto de una intervención por un proceso infeccioso que le había provocado la pérdida auditiva. Este es su testimonio.

P: María Rosa, cuéntenos su experiencia. ¿Cuándo se le detectó a usted la sordera?
R: Me detectaron la primera pérdida de audición cuanto tenía cinco años.
P: ¿Había antecedentes de personas con problemas de audición en su familia?
R: No, hasta que se presentó mi caso. Era la primera vez que mi familia se enfrentaba a un problema semejante.
P: Cuéntenos su experiencia con los especialistas. ¿Visitó usted a otros médicos antes de acudir a la consulta del doctor García-Ibáñez?
R: Por supuesto. Desde que se detectó mi problema visité a numerosos especialistas, todos ellos pertenecientes a la Seguridad Social.
P: ¿Cuál fue el diagnóstico? ¿Qué le aconsejaron estos especialistas?
R: Todos ellos me aconsejaron que me operara, aunque ninguno me ofreció garantías del éxito de la intervención a causa de las infecciones.
P: Y en estas circunstancias, ¿qué le hizo ir a la consulta del doctor García-Ibáñez? ¿Cómo llegó hasta ella?
R: Fue a través de una persona, Conchita Llorens, la farmacéutica con la que trabajo como auxiliar. Ella me habló del doctor García-Ibáñez y me aconsejó que le visitara.
P: Y usted lo hizo. ¿Cuántos años tenía en aquel momento?
R: Tenía 30, y en noviembre de ese mismo año me había quedado completamente sorda.
P: En aquel momento, ¿sabía usted lo que era un implante coclear? ¿Había oído hablar alguna vez de esta técnica?
R: No, en absoluto. No tenía idea de lo que era un implante coclear. Recuerdo que el doctor que me visitó, muy amablemente, me explicó de qué se trataba.
P: ¿Qué fue lo primero que pensó cuando tuvo conocimiento de que existía una técnica que podía permitirle recuperar la audición?
R: Inmediatamente pensé que tenía delante un nuevo problema: el precio y la operación. También pensaba que llevar un implante de petaca era muy incómodo, todo el día llevar el procesador colgado y el cable visible; eso no me gustaba, quería que no se viese.
P: Y ahora, después de haber pasado por la experiencia, ¿cómo valora la intervención y el tratamiento que recibió después?
R: Mi valoración no puede ser más positiva. De hecho, al día siguiente de la operación ya me fui de la clínica. No experimenté ningún tipo de molestia. Y a los quince días ya estaba otra vez en la farmacia, trabajando.
P: Así pues, ¿cómo han sido los resultados?
R: Es increíble el montón de ruidos que oyes. Al principio, piensas que es a causa del implante que oyes ruidos raros, y no, son los ruidos que se escuchan en el mundo de los oyentes...
P: Este hecho, ¿cómo le ha cambiado la vida?
R: Se trata de un cambio muy importante. Hace diez años yo podía despachar en la farmacia, estaba de cara al público. Pero al producirse la sordera total lo tuve que dejar, ya que me era muy difícil entenderme con las personas que venían. Lo que ocurrirá ahora, el tiempo lo dirá.
P: ¿Qué les diría a otras personas que se encontraran en situaciones similares a la suya? ¿Les recomendaría que se implantaran? ¿Qué les aconsejaría?
R: Sí, la verdad es que animo a todas aquellas personas que pueden ser operadas a que lo hagan, porque esto les permitirá volver a oír. También les diría que no se dejen aconsejar por todo el mundo; que vayan a un verdadero especialista otorrino, para evitar que les digan cosas que en vez de ayudarles, las confundan.
P: ¿Querría usted añadir algo más?
R: Sí, querría aprovechar también la ocasión para expresar mi malestar por el hecho de que la Seguridad Social se desentiende muchas veces de estos casos, y que sólo implanta a un número limitado de personas al año. Esto no puede ser. Creo que se debería hacer algo para cambiar la situación ya que son muchas las personas que, como yo, se pueden beneficiar de esta extraordinaria tecnología.

número 3 - primer semestre 2000

<%elseif Request.QueryString("num")=2 then%>

<%end if%>