Aída Gabriela
Mariano Cortés
Jennifer Hernández
María Rosa Zoilo
Alfonso Pascual de Riquelme
María Rodríguez
Nicolle Espinoza
Juan Jerónimo Carmona

Un nuevo futuro

Entrevista con los padres de Alfonso Pascual de Riquelme

Alfonso nació en Murcia, tiene seis años y actualmente está cursando segundo de primaria, igual que cualquier otro niño de su edad. Hasta hace un tiempo, sin embargo, esta situación era impensable, ya que Alfonso padece una sordera profunda bilateral. El implante coclear ha dibujado un nuevo futuro para este pequeño.

P: ¿Podrían ustedes explicarnos cuándo y cómo detectaron los problemas de audición de Alfonso?
R: Cuando Alfonso tenía unos catorce meses, un día no respondió a la llamada de su madre y continuó jugando en su cuna. En ese momento nos dimos cuenta de que nuestro hijo era sordo.
P: Debe de ser una situación muy impactante. ¿Qué fue lo primero que pensaron ustedes?
R: En seguida pensamos en la necesidad de acudir a un otorrino que nos pudiera decir exactamente cuál era la situación y qué grado de sordera padecía Alfonso.
P: ¿Había antecedentes de personas con problemas de audición en su familia?
R: No, en absoluto. Hasta ese momento la sordera era un problema que nunca nos había tocado de cerca.
P: Háblennos un poco de su experiencia con los especialistas. ¿Consultaron con otros médicos antes de acudir al doctor García-Ibáñez?
R: Sí, primero acudimos al doctor José Talavera, de Alicante, quien nos confirmó el problema que sufría Alfonso tras hacerle unos potenciales evocados. Él fue, precisamente, quien nos recomendó que acudiéramos a la consulta del doctor García?Ibáñez.
P: ¿Qué edad tenía Alfonso cuando se visitó por primera vez?
R: Todo fue bastante rápido. Realmente sólo habían transcurrido unas pocas semanas desde que nos habíamos dado cuenta de que Alfonso presentaba problemas de audición, así es que en aquel momento tenía unos quince meses.
P: El consejo del doctor García-Ibáñez fue que se le realizara un implante coclear. ¿Conocían ustedes la existencia de esta técnica? ¿Qué pensaron entonces?
R: La verdad es que hasta el momento en que el doctor García-Ibáñez nos habló del tema desconocíamos por completo lo que era un implante coclear. No habíamos oído hablar nunca de ello. Pero tal como nos lo explicó nos dimos cuenta inmediatamente de que era la única solución, así es que no lo dudamos ni un instante.
P: Una vez realizada, ¿cómo valoran ustedes la intervención y el tratamiento que Alfonso ha recibido después?
R: Como decíamos, nosotros no tuvimos ninguna duda porque sabíamos que Alfonso estaba en las mejores manos. Resulta increíble lo sencilla que es esta operación si se la compara con los beneficios que reporta. De hecho, a las 24 horas de la intervención ya estábamos en casa. Por eso queremos aprovechar esta oportunidad para expresar nuestro agradecimiento a los doctores García?Ibáñez y Manuel Benito por la atención, cariño y apoyo que nos han brindado.
P: Háblennos de los resultados. ¿Cómo ha cambiado la vida de Alfonso tras la operación?
R: Lo único que podemos decir es que la vida de Alfonso ha experimentado un giro de ciento ochenta grados. A partir de la operación nuestro hijo pasó de utilizar el lenguaje de signos a expresarse verbalmente.
P: ¿Cómo es la vida de Alfonso en la actualidad?
R: Va a un colegio de oyentes y está perfectamente integrado con sus compañeros. Es un niño que habla por los codos, con una vocalización perfecta, sólo tiene problemas con la letra R. También habla por teléfono, está aprendiendo inglés y su vocabulario es muy amplio, casi como el de un niño de su edad. Lee perfectamente, empieza a escribir bien y le encanta hacer deporte.
P: ¿Recomendarían ustedes a otras personas, susceptibles de poder recibir un implante coclear, que se sometieran a este tipo de intervención?
R: Por supuesto. Desde nuestro punto de vista, no hay ninguna duda, ya que el beneficio es tanto para el interesado como para su familia.
P: ¿Cómo valoran ustedes la iniciativa de ayudar a las personas sordas sin recursos económicos que lleva a cabo la Fundación?
R: Es una labor magnífica. Resulta muy triste que por falta de medios económicos una persona quede privada toda su vida de oír la voz de su madre, la música o el sonido del mar, que, por cierto, Alfonso oyó por primera vez al año de estar implantado. Debe de ser terrible no poder transmitir tus sentimientos ni comunicarte con el mundo que te rodea. El implante coclear ofrece un futuro con mayor calidad de vida, por lo que ahora, cuando vemos que nuestro hijo Alfonso sonríe y es feliz nos damos cuenta de que eso es lo que de verdad importa.

número 2 - segundo semestre 1999