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FUNDACIÓN DE OTOLOGÍA
DR. GARCÍA IBAÑEZ

 

IMPLEMENTACIÓN:
El implante coclear, realizado por primera vez en España por el Dr. Emilio García-Ibáñez en el año 1985, se aplica a personas con sorderas profundas o totales en las que no es útil el audífono convencional y que no tienen ninguna otra posibilidad de recuperación auditiva, puesto que presentan una destrucción de las células ciliadas.

POR QUE IMPLANTARSE:
El implante coclear sustituye las células de la coclea estimulando el nervio auditivo y enviando señales al cerebro. En niños nacidos sordos el implante coclear puede devolverles la audición si se implanta precozmente, seguido de una buena rehabilitación logoédica. Muchas de las sorderas calificadas de "nervio seco" son lesiones cocleares susceptibles de ser recuperadas con un implante coclear.

RESULTADOS:
Los resultados obtenidos en los últimos implantes cocleares realizados, han constituido un aliento de esperanza y una gran ayuda para las personas que presentaban una sordera profunda o total, ya que han sido capaces de mantener una conversación de forma fluida e incluso de hablar por teléfono.

PROS Y CONTRAS:
Lo más espectacular de esta técnica son sus propios resultados; la recuperación de la audición en una persona parcial o totalmente sorda y consecuentemente, su total integración al mundo laboral y social. Actualmente, el único freno de la tecnología implantada es, sin duda alguna, su alto coste inicial.

OIR CON UN IMPLANTE COCLEAR:
  1. Cuaderno divulgativo editado por el Instituto de Otología García-Ibáñez con explicaciones del funcionamiento del implante y de la operación.

  2. Descripción:
    El Implante Coclaer (IC) es una prótesis utilizada para reemplazar determinadas áreas anatómicas lesionadas, pertenecientes al sistema auditivo. El IC se prescribe a pacientes que sufren una sordera neurosensorial de asiento coclear; este grupo de personas padecen una disfunción que afecta las células sensoriales de la cóclea.

    En personas con audición normal, el sonido ingresa por el conducto auditivo externo alcanzando la membrana timpánica (tímpano), que a su vez transmite las vibraciones a un sistema de pequeños huesos ubicados en el oído medio. El estribo, el huesecillo localizado más profundamente, se articula en la ventana oval y transmite las vibraciones a un medio líquido que llena el interior de la cóclea. El movimiento de este líquido provoca deformaciones mecánicas en la membrana basilar que son detectadas por células sensoriales ciliadas que residen en una estructura llamada órgano de Corti. Éstas células convierten las vibraciones mecánicas de la membrana basilar en señales eléctricas, que son conducidas por el nervio auditivo al cerebro.

  3. Características comunes: Todos los IC tienen cuatro características comunes:
    • Un micrófono para captar los sonidos y transformarlos en señales eléctricas
    • Un procesador de sonidos que codifica la señales eléctricas y que se acompaña de una batería
    • Un sistema de transmisión que comunica el procesador con los componentes implantados
    • Una antena-receptor-estimulador unida a una serie de electrodos, que el cirujano introduce en la cóclea

  4. Tipos de IC:
    Existen diferentes tipos de IC en función de tres criterios:
    • Ubicación de los electrodos (intra o extracocleares)
    • Número de canales de estimulación (mono o multicanales)
    • Forma de tratar la señal sonora


    Hoy en día, sofisticados implantes cocleares, con diversas estrategias de codificación de las señales acústicas, proveen al paciente de una sensación más real de los sonidos.

    Existen diversos factores que condicionan el resultado final de IC; unos pueden ser conocidos previamente, y otros, no. Entres los primeros cabe señalar los referidos al paciente, como la edad de comienzo de la sordera, duración, etiología y profundidad de la hipoacusia, y los concernientes al implante, como sus características técnicas y las estrategias de codificación.

    En cierto modo, la eficacia de un implante coclear depende del número de fibras del nervio auditivo que permanecen intactas en un paciente afectado de sordera neurosensorial. Como en todos los casos en los que las células son excitadas eléctricamente, la corriente eléctrica debe tener unos niveles apropiados de intensidad, duración y orientación. Estos potenciales de acción, eléctricamente generados por la actividad de un implante coclear, cuando llegan al cerebro, son interpretados de la misma forma que aquellos originados en las células sensoriales de la cóclea, activadas inicialmente por señales acústicas.

  5. Clasificación de los Implantes Cocleares:
    • Según el número de electrodos
      • Monocanales
      • Multicanales
    • Según la localización de los electrodos
      • Extracocleares
      • Intracocleares
    • Según la estrategia de codificación
      • Basadas en la forma de la onda
        • Analógica comprimida (CA)
        • Analógica simultánea (SAS)
        • Muestreo secuencial continuo (CIS)
        • Pulsátil en pares (PPS)
      • Basadas en la extracción de formantes
        • F0/F1
        • F0/F1/F2
        • MPEAK
        • SMSP y SPEAK
      • Mixtas
        • ACE
        • Estimulación pulsátil híbrida (HAP)

  6. Rehabilitación en Implante Cocleares:
    La rehabilitación tanto en niños como en adultos implantados se recomienda hacerla antes de la implantación y continuarla antes y después de la primera activación del procesador de habla.

    Cuando se trata de niños es importante hacer un entrenamiento auditivo con sus audífonos previo a la implantación, de esta manera el niño se va familiarizando con el sonido, a través de objetos con los que después empezará a adquirir experiencia auditiva. Éste entrenamiento se recomienda hacerlo durante un período de aproximadamente seis meses. Con esto también facilitaremos al niño y al programador la primera activación del implante.

    Una vez programado el implante continuaremos trabajando entrenamiento auditivo, habla y lenguaje de manera paralela mediante actividades lúdicas (juegos), adecuadas a cada edad. Una de las actividades podría ser la que realizan ahora Nicole y Gabi. Dando siempre el terapeuta un ejemplo de dicha actividad.

    La figura de los padres o tutores del niño es muy importante en la rehabilitación del niño implantado, ya que son ellos los que les ayudarán a adquirir experiencias auditivas y lenguaje fuera del entorno escolar. Ellos son una parte importante en la educación y en la formación del niño, por lo tanto hemos de darles herramientas para ello. El logopeda hará de guía en dicho entrenamiento.

    En el caso de los adultos también la familia es importante para el paciente, ya que aunque la rehabilitación es más rápida, puesto que ya cuentan con experiencia auditiva previa a la pérdida auditiva, ellos han de ayudarles en esta nueva experiencia. Recuperan la audición pero no van a oír igual que antes, y para esto necesitan un período de adaptación que será más fácil con la comprensión y ayuda de los familiares. El programa que se realiza con adultos consiste en entrenamiento auditivo de aquellos sonidos que nos rodean y de palabras y frases; hasta llegar a conseguir mantener una conversación. Además muchos de ellos con entrenamiento, en algunos casos, llegan a utilizar el teléfono. Esto lo consiguen aquellos adultos que llegan a tener una buena comprensión del habla en situaciones de la vida cotidiana y sin necesidad de lectura labial.

    La lectura labial es también un punto importante en la rehabilitación del paciente implantado dado que habrá ocasiones, sobretodo en ambientes ruidosos, en las cuales se tendrán que ayudar de ella para comunicarse. Es por este motivo que recomendamos que no se deje de hacer algún tipo de entrenamiento, en el caso de pacientes que ya tienen experiencia en ella, o bien que aprendan aquellos que tienen dificultades en leer los labios.

    Cuándo damos por finalizada la rehabilitación es una pregunta que a menudo nos realizan. Bien, pues en el caso de los niños se recomienda que se haga durante toda la etapa escolar obligatoria. Al principio de la implantación se hacen cinco sesiones semanales, aunque estas se van reduciendo a medida que el niño adquiere más vocabulario y experiencias auditivas. Serán los logopedas, junto con los profesores y padres los que tomarán la decisión de reducir las sesiones según las necesidades de cada niño.

    En el caso de los adultos, los logopedas valoraran cada caso y decidirán cuantas sesiones son necesarias. Por regla general se acude a las sesiones dos o tres veces por semana al principio de la activación y según la evolución se reduce el número de sesiones por semana hasta que el especialista considera que se puede dar el alta al paciente.